lunes, 10 de octubre de 2016

Distribución geográfica (Cristóbal Torres)

          
Distribución geográfica

A lo largo de la historia, varios estados y pueblos conquistaron la península. Dado que algunos desaparecieron y otros evolucionaron, no existe consenso historiográfico a la hora de precisar en qué momento temporal se puede situar el origen o fundación de España como país (nación o Estado), hasta el punto de que incluso se baraja la posibilidad de que tal momento no se pueda precisar, por entender que España es el fruto de un proceso evolutivo.
A lo largo de la edad media, la península ibérica tuvo varios reinados, los más importantes fueron:

LA HISPANIA VISIGODA: 

La invasión de los visigodos no consiguió controlar toda la Península Ibérica inicialmente, ya que los suevos por un lado se instalan en el noroeste estableciendo un reino independiente, (Galliciense Regnum)y por otro el emperador logra dominar el sur y el este.
 Cuando (Suintila) ascendió a la cumbre de la realeza, conquistó las demás ciudades que tenía en Hispania el poder romano (se refiere a los romanos orientales o bizantinos),tras luchar, consiguió la gloria por encima de los reyes anteriores y fue el primero en poseer toda España que rodea al océano.

AL-ÁNDALUS: 

Durante el Emirato y el Califato la parte de la península ocupada por los musulmanes formó un único Estado, aunque este terminó disgregándose en varios reinos independientes, las taifas.
 Los musulmanes se refieren normalmente a la antigua Hispania romana como Al-andalus aunque en ocasiones este término se restringe a la parte que ocupan ellos (el cual va variando en función de la reconquista) y usan el término Galleiya o Isbaniya para referirse a los territorios cristianos.

LA RECONQUISTA: 

Los hispano godos que no quisieron someterse a la dominación musulmana se refugiaron en las montañas de Asturias y en los altos valles de los Pirineos. Desde estos lugares se inició la reconquista, una rebelión contra el invasor que se mantuvo durante más de siete siglos.

Al frente de la rebelión de los astures se puso Don Pelayo, noble godo y primer rey (718-737) de Asturias y León , que obtuvo su primera victoria sobre el Islam en Covadonga (722). Años después, su sucesor, Alfonso I (739-757), recorrió el Valle del Duero y trasladó, hasta Asturias, a los cristianos que por allí estaban desperdigados. De esta forma, consolidó su pequeño reino y la meseta septentrional se convirtió en un territorio de nadie entre los dominios musulmán y cristiano.

Uno de los supervivientes, Abderramán ben Omeya, se trasladó a Córdoba y se proclamó emir independiente (756-788). Las luchas internas en la Península propiciaron que Carlomagno, rey de los francos, penetrara hasta el sur de los Pirineos, en una zona donde los pamploneses había logrado mantener cierta independencia apoyándose, según les convenía, en astures, musulmanes o francos.