lunes, 10 de octubre de 2016

Guerras de la Edad Media (Mercedes Gómez 3ºA)

LA POLÍTICA EN LA EDAD MEDIA

Guerras de la Edad Media


Los ejércitos bárbaros, al mando de Alarico el Godo, entraron a Roma en la noche del 24 de agosto del año 410 d.C. Los guerreros germánicos saquearon la capital imperial durante tres días, y así pudieron poner un final simbólico al esplendor romano. En los agitados siglos que siguieron, las tribus germánicas paganas destruyeron lo que quedó del orgulloso imperio y se establecieron, sólo para ser destruidos, a su vez, por los vikingos escandinavos. La caída del Imperio Romano fue acompañada en toda Europa por un enorme flujo de emigrantes; algunos ya convertidos al cristianismo. Hablaban idiomas distintos,, vestían diferente y no comían los mismos alimentos pero a su vez todos dependían de la tierra, los ríos y el mar para sobrevivir. Hacia el año 1000 d.C. los escandinavos se asentaron, construyeron castillos y fundaron reinos. Surgieron los grandes imperios que lograron no sólo organizarse en poderosos ejércitos, sino que también controlar grandes territorios a lo largo de toda Europa. Cuando acabaron los imperios, Europa se dividió en pequeños feudos que fueron controlados por los nobles: el grupo más importante de las clases sociales en la Edad Media. Para el ataque a los castillos se utilizaba principalmente las catapultas (que podía lanzar rocas de hasta 150 kilos), cañones (que eran lentos y solo disparaban dos o tres balas por día), la torre del asedio (que ayudaban a invadir el castillo desde lo alto de sus muros) y ariete (que servía para derribar portones y abrir brechas en los trechos más frágiles de la muralla). La carga de la caballería pesada se protegía con armadura y lanza, que se consideró insuperable durante buena parte de la Edad Media. El riesgo de derrota total era excesivo por ello fue sobre todo una sucesión de ceros de castillos y ciudades. La estrategia militar de la Edad Media consistía principalmente en controlar las fuentes de riqueza y, por lo tanto, en la capacidad de los ejércitos para ocupar tierras. La parte más importante de de las guerras era conquistar el castillo ya que tenían el control de las tierras y de la población de alrededor.