viernes, 7 de octubre de 2016

Pinturas y autores más importantes de la Edad Media ( Elena Gutiérrez 3ºB)



Leonardo da Vinci


    Nació en 1452 en la villa toscana de Vinci, hijo natural de una campesina, Caterina y de Ser Piero, un rico notario florentino. Fue un pintor florentino,(a la vez anatomista, arquitecto, artista, botánico,científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista).

   Leonardo da Vinci es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas que jamás ha existido. 
Su asociación histórica más famosa es la pintura, siendo dos de sus obras más célebres,(La Guioconda y la Ultima Cena)





Miguel Ángel, Michelangelo Buonarroti


    Miguel Ángel fue arquitecto, pintor, escultor y poeta. Nació 6 de marzo de 1475 en el pueblo de Caprese, de esencia florentino mantuvo sus lazos con Florencia su arte y su cultura. La mayor parte de su madurez la pasó en Roma, trabajando en los encargos de los continuados papas. Su deseo fue ser enterrado en Florencia en la iglesia de Santa Crose y así fue después de su fallecimiento.
   
   A los 13 años de edad ingresa en el taller de Doménico Ghirlandaio para aprender a pintar y dedicarse a ese oficio, su instrucción duraría tres meses, este es el taller de uno de los principales maestros de Florencia de finales del quatrocento.




La Creación de Adán


   Miguel Ángel,fue el que pintó “La creación de Adán” es un fresco en el techo de la Capilla Sixtina pintado por Miguel Ángel alrededor del año 1511. Ilustra el episodio bíblico del Génesis en el cual Dios le da vida a Adán, el primer hombre.

   Cronológicamente es el cuarto de los paneles que representan episodios del Génesis en el techo de la capilla, fue de los últimos en ser completados y es una de las obras de arte más apreciadas y reconocidas en el mundo.



El Juicio Final o El Juicio Universal


   El Juicio Final fue pintado por Miguel Ángel entre 1536 y 1541, tras el Saqueo de Roma de 1527 por las fuerzas mercenarias del Sacro Imperio Romano Germánico, que terminaron con el Renacimiento romano, poco antes del Concilio de Trento. El trabajo fue hecho en una gran escala, y ocupa toda la pared tras el altar de la Capilla Sixtina. 

   El Juicio Final es una representación de la segunda venida de Cristo.Las almas de la humanidad se elevan y descienden hacia sus destinos, juzgadas por Cristo y su santo séquito. La pared en la que El Juicio Final está pintado se inclina ligeramente sobre el espectador en su parte alta, y está pensado así para que el fresco parezca un tanto aterrador, e infunda piedad y respeto al poder de Dios.




Maestro de Villahermosa


   Esta influencia artística continuará hasta 1400, momento en el que los talleres autóctonos empiezan a formular sus propios modelos, alcanzando una de las etapas más maduras de la pintura medieval valenciana, parangonable con lo más bello y refinado que se pinta en Europa en esos momentos. Dentro del siglo XV podemos distinguir dos estilos: el internacional y el flamenco. 

   Obra de extraordinaria calidad y perfección técnica, en la que algunos historiadores creen ver la mano de Gerardo Starnina, o el Retablo de la Santa Cruz, atribuido a Miguel Alcanyís, obra maestra del momento por su intenso dinamismo y reinterpretación de los modelos del germánico Marçal de Sax.



Díptico de la Anunciación


   Es en la segunda mitad del siglo XV cuando se acentúa la impronta flamenca. Frente al refinamiento cortesano plasmado en estilizaciones de hondo lirismo idealizado, un nuevo estilo ofrecerá una captación más sensible de la realidad cotidiana, aunque pervivan todavía convencionalismos como el fondo dorado gofrado.

   Las novedades flamencas, centradas fundamentalmente en la técnica al óleo, quizá se pudieron conocer en Valencia directamente de la mano de Jean van Eyck, que recorrió la península en 1428, o bien por ciertas obras importadas, aunque se desconoce la fecha exacta de su llegada.


Jaume Baço Jacomart


   Pertenecientes a un estilo influenciado por la pintura flamenca y cuatrocentista italiana, encontramos dos figuras señeras. Por una parte, el pintor Jaume Baço, Jacomart, que trabaja en Valencia a partir de 1451, después de una larga estancia en Nápoles al servicio del rey Alfonso V el Magnánimo, al que se debe la tabla de San Jaime y San Gil, en la que sigue la concepción espacial e iconográfica medieval, aunque transfiriendo ahora una mayor humanización a las figuras; y por otra, su discípulo Joan Reixach, con obras como el conjunto del Transito de la Virgen y la Predela con escenas de la Pasión, en la que rehuye de los fondos áuricos para adentrarse en un paisajismo de factura muy descriptiva.